LICEO EDUARDO DE LA BARRA - 2oo7
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Sesión 1: Presentación

Fecha: 12 de Septiembre

Resulta cotidiano y poco novedoso abrir los ojos y que el mundo esté allí.

La vida rutinaria y el ajetreado ritmo de la ciudad nos hacen perder la capacidad de asombro y de duda frente a la realidad. Las cosas que hacemos parecen ser la única respuesta a la búsqueda del sentido de la vida. Y las prácticas de la vida en sociedad parecen ser la forma natural de llevarlas a cabo. Lo excepcional se convierte en habitual. Y la vida se transforma en muerte.

Muerte, en el sentido de que las potencialidades del ser humano y con ello de la sociedad quedan bloqueadas por la determinación de una forma de ser y de estar en el mundo, donde se origina el malestar y los síntomas negativos tanto en las personas como en los grupos humanos.

Cuando miramos sospechosamente todo lo que nos rodea y lo que nosotros mismos somos, el mundo y la humanidad recobran ese brillo de la misteriosa existencia. Al mirar críticamente nuestras vidas y nuestro entorno surge un valioso conocimiento que nos permite generar cambios. Y con ello convertir la muerte en vida.

Vida, en el sentido de experimentar bienestar y de hacer del malestar la materia prima para generar cambios que posibiliten el desarrollo personal y del entorno.

Haciendo un pequeño recorrido para presentar el taller de Comunicación artística, es preciso retornar a nuestros primeros momentos como seres humanos. Después de nacer poco a poco nos damos cuenta que somos parte de un mundo y que estamos vivos. Si vamos hacia atrás, hasta los primeros recuerdos que tenemos de nuestra historia, encontramos escasos y difusos bosquejos de vivencias que paulatinamente se van enriqueciendo en detalle y en número. Recuerdos que componen nuestra historia personal… pero, en qué momento nos damos cuenta que estamos vivos.

Al ir creciendo, en un momento incierto y difuso somos conscientes que estamos en el mundo, que podemos nombrar las cosas y lo que sentimos. Ocupamos así un lenguaje, que existía antes de nosotros, pero que nosotros tomamos de una forma particular y única, con sus aciertos y errores, con sus enunciados y omisiones, con su estancamiento o movilidad. Este lenguaje que nos permite comprender, es también el que nos impide la comprensión de nosotros mismos y de nuestro entorno. Es como un arma de doble filo, de luz y sombra, de silencio y sonido. Sus dos caras siempre están presentes, por eso es necesario darle vida al lenguaje, moverse entre sus dos caras, reformularlo siempre, transformarlo, recrearlo.

En este contexto se presentan los tópicos de este proyecto: Comunicación y Arte. Ya que el lenguaje es algo compartido, se necesita comunicarlo a un otro para darle vida. Y se necesita del arte porque es una forma de lenguaje que surge desde lo más íntimo y emotivo de las personas. Irrumpe como una llama infrenable, originada en el bienestar o malestar de la vida personal y social. Y brota como un río caudaloso desde las profundidades que el lenguaje formal no puede expresar. Arte, porque el arte es la llave que abre los sellos de nuestras lenguas.

El espacio del taller se presenta por una parte como un taller de desarrollo personal, y también como una escuela comunitaria de vivas artes, ya que el acento estará puesto más sobre el sentido (qué se dice) que en la forma (cómo se dice) de lo que se comparta. La invitación está hecha a toda persona que quiera expresar algo de cualquier forma ya sea visual, auditiva, oral, escrita, corporal, o la que prefiera. Y también a quienes quieran compartir aquellas expresiones artísticas que han encontrado en su entorno. Ya sea en muros, en películas, en música, en pinturas… las posibilidades son tantas que queda a juicio de los participantes las obras que se compartan y reflexionen.

…Así, de pronto nos damos cuenta que estamos vivos, nos sentimos parte de ese bosque, de esa playa, parte de esta cadena de azar, de cada ciclo, del tiempo, de esta historia que habitamos y en la que dejamos con el más mínimo acto una huella.